Llámame Beltrán

Mi nombre es Beltrán, pero mis amigos me llaman a las tres de la madrugada para que les abra el bar.

El de la foto con una copa en la mano soy yo y soy de los que me gusta ver el vaso lleno cuando lo sirvo y vacío cuando lo recojo.

A eso me dedico.

Preparo, selecciono y sirvo bebidas para que tu o quien quiera lo disfrute.

No hace mucho ha habido un cambio en mi vida importante, algo que lo ha cambiado todo, es muy probable que tú también hayas pasado por ahí (luego te lo cuento).

El tema es que ese cambio ha sido la chispa que ha encendido entre otras cosas esta web.

LA VERDAD

Soy bartender y me dedico a preparar bebidas para que la gente beba y lo goce.

Te podría vender la moto de que agito sueños, que mi misión en la vida es hacer felices a los demás con mis cócteles. Y que el mundo es de color de rosa…

El alcohol es una droga.
Un arma de doble filo en que el lado oscuro de la fuerza es terriblemente autodestructivo.
Pero ya somos mayorcitos, por lo que tampoco lo voy a demonizar.

Entre otras cosas porque sé que el mundo líquido (bebible) es infinito y porque hay bebidas (con y sin alcohol) extraordinarias.

PORQUE TE ESTOY CONTANDO ESTO

Hace años estudié sumillería en el CETT.
Dos añitos intensos.
Dos años de probar mucho.
Dos años de aprender a apreciar bien las bebidas: vino, cerveza, sake, hidromiel, vermut, té, café, vinagre, kombucha, aceite, destilados, AGUA…

¿Sabes cuál es la conclusión de dos años de beber de todo y de todo los colores?

Que hay infinidad de bebidas extraordinariamente buenas… pero que la mayoría de gente desconoce.

Ahora, eso sí, existir, EXISTE. Manda huevos!!!

Desde entonces decidí que estuviera donde estuviera currando la gente de mi alrededor debía saber esto y probarlo. Tanto clientes como compañeros.

Tras muchos años empujando en esa dirección, solo puedo decir, que si uno quiere… puede.

Como ejemplo, allá dónde he trabajado, el café del personal pasó a ser de
especialidad (cápsula nunca máis).

Hasta aquí todo bien.

A lo que voy. Como te contaba al principio hay algo muy importante en mi vida que va a acontecer o que está aconteciendo (depende de cuando leas esto) que ha hecho que me replantee muchas cosas.

De hecho, una de las palabras que últimamente tengo metida en mi cabeza es: LEGADO

Mira, posiblemente sea un inútil en muchas facetas de la vida. Es probable que se me den pocas cosas bien. Pero si hay algo que se me da bien, algo en lo que soy bueno, es en la gastronomía líquida.

Soy un puto enfermo en todo lo que rodea al mundo del BAR por lo que he leído, visto, aprendido, experimentado… absolutamente todo lo que he podido sobre este tema.

A esto se le suma que hay ocasiones que me da la sensación que se están perdiendo raíces y conocimiento sobre nuestras bebidas.

Por eso llego al punto de querer construir algo como Sed de Gastronomía.

Y ACABO.

La bebida forma parte de nuestra vida.

Necesitamos beber para vivir.

Solo quiero una cosa, saciar tu sed y que bebas bien.

Cosas ricas.

Y que des de beber bien a los tuyos (clientes, amigos, familia).

Porque el mundo líquido forma parte de la gastronomía y como tal, también es cultural.

No es lo mismo beber en Dinamarca que en el Caribe. Igual un Dry Martini es buena idea en Copenhague, pero no tanto en Sevilla el 15 de Agosto, ahí igual mejor un rebujito, un mojito o una clara te van a sentar mejor.

De esto va Sed de Gastronomía. De apagar la sed con buen bebercio y con un PORRÓN de nuestra cultura líquida.

Y eso es lo que voy a CONSTRUIR para que nuestra gastronomía líquida quede grabada en la nube y en la ciberesfera.

Para tí y para los que vengan detrás. Pero sobre todo para mi pequeña.

Si te gusta disfrutar de la vida, beber bien es uno de los placeres hedonistas de la vida.

Y conmigo vas a beber de puta madre, así que suscríbete. A esta invito yo.

Con mis suscriptores me comunico por mail y sacio la sed del personal.

¿Qué no te gusta lo que sirvo? Pues te das de baja y a otra cosa.

Salud!

Y nos vemos en los bares!